Paradižot

Paradižot

Paradižet o paradižot es un ligero postre dálmata, más rico que la rožata típica, dado que para su preparación se utilizan los ingredientes que no siempre eran fácilmente disponibles. Es compuesto de varias capas suculentas y al comerlo frío, en un bocado pueden saborearse todos los elementos de este postre refrescante.

 

La primera capa del paradižot son las galletas duras que se ponen al fondo del recipiente. Para ablandarlas, las galletas son salpicadas de aguardiente de guinda maraska, o de maraschino o de prošek, vino fortificado aromático muy apreciado. En la capa de las galletas pueden ponerse las uvas pasas, como una sorpresa dulce. La segunda capa de paradižot es hecha de las claras de huevo batidas y para prepararlas, las claras de huevo debían separarse de las yemas de huevo, y entonces a las claras de huevo se añadía una cuchara de azúcar y se batían a punto de nieve. Las bolas de esta masa se ponían en la leche caliente, con ayuda de una cuchara grande, para hacerlas hervir durante un rato, y entonces se ponían sobre las galletas empapadas.

 

Las yemas de huevo separadas se mezclaban en un recipiente, junto con el azúcar, la harina y la corteza de limón, y luego se añadía un poco de leche fría. El siguiente paso consistía en añadir la leche tibia, en la que se cocinaban las claras de huevo, para hacer la crema de yemas. La crema resultante se hacía hervir un rato para que todos los ingredientes se mezclen. Finalmente, se añadía un poco de marrasquino y la crema se dejaba enfriar antes de verterla sobre la masa blanda de claras de huevo y de galletas empapadas. La última capa de paradižot consiste en chocolate rallado sobre la crema. Entonces el paradižot se ponía en un frigorífico para enfriarse completamente.

 

Todavía se está preparando a lo largo de la costa del Adriático, y es similar a los šnenokle que se preparan de manera casi idéntica en la Croacia continental. La diferencia es que en el paradižot hay más ingredientes, en šnenokle no hay galletas, ni marrasquino casero ni chocolate, pero los dos cuentan con bolas blandas y espumosas de claras de huevos, con una crema sabrosa de yemas de huevos, y ambos son unos postres apreciados por todo el mundo.