Arancini

Arancini

La cáscara rallada de la naranja se usa hace siglos en la cocina, por el aroma que le añade a los platos. Es imprescindible en la preparación de varios pasteles, pero también se puede comer sola, hervida, secada y azucarada como un dulce bocado llamado arancini.

 

Esos sabrosos bocados se preparan de naranjas de campo sin pesticidas, y cuanto más gruesa la cáscara, más sabrosos los arancini. La cáscara de naranja bien lavada se corta en finas tiras que luego se remojan al agua que hay que cambiar regularmente. El remojo y la cocción posterior sirven para sacarle la amargura característica de la cáscara, y al añadirle el azúcar y cocinarla hasta que evapore el líquido, se obtiene un jarabe espeso y dulce que complementa la leve acidez de la cáscara de este cítrico. Cuando se termine la preparación, las tiras se expanden sobre el papel de horno cubierto de azúcar y se envuelven en él y luego se dejan secar por un par de días.

 

Arancini son un dulce característico para la época de invierno cuando maduran las naranjas dulces o amargas. Los árboles frutales llenos de cítricos son comunes en los países mediterráneos, así que alguna forma de este bocado se puede encontrar también en la vecina Italia, y en Croacia son especialmente populares en Dalmacia y en la zona de Dubrovnik donde los grandes naranjos frecuentemente adornaban los huertos de esa ciudad.

 

Además de ser sabrosos solos, los arancini se combinan de manera excelente con postres de chocolate, y también se les puede trocear y usar en preparaciones de bizcochos. Con el crecimiento de la popularidad de cócteles, los arancini también se usan como decoración comestible de cócteles de alcohol y sin alcohol basados en naranja. Todavía pueden ser encontrados en mesas familiares de Dalmacia, y los que quieran experimentar, también pueden aplicar la misma receta a las cáscaras de mandarina, limón y hasta de pomelo.