El arte juguetero tradicional de madera para niños de la región croata de Zagorje

El arte juguetero tradicional de madera para niños de la región croata de Zagorje

Los juguetes tradicionales hechos de madera en la región de Hrvatsko Zagorje son un ejemplo perfecto de cómo antaño, cuando no había ordenadores ni Internet, se vivía pero se  divertía también en casa. Hechos de madera local, especialmente de las más blandas, como tilo, arce, sauce o haya, estos juguetes se elaboraban de forma totalmente manual, con el arte que hoy es habilidad protegida y  valioso patrimonio. La tradición de fabricación de estos juguetes de madera comenzó en el siglo XIX, en la zona de Bistrički y Stubički Laz, Tugonica, Turnišće, Gornja Stubica y Marija Bistrica en Hrvatsko Zagorje, y hoy en día el mayor número de custodios de esta tradición aún se encuentran en esta zona.

 

Anteriormente, los juguetes tradicionales se fabricaban con sencillas herramientas manuales que eran manejadas exclusivamente por hombres, y algunas familias conservaban y transmitían la artesanía de generación en generación. Los hábiles artesanos crearon, tallando madera con la ayuda de la plantilla, instrumentos musicales, sonajeros, animales, carros, casas de muñecas… más de ciento veinte juguetes de madera. Los juguetes solo se transformarían después de que las manos de mujeres hábiles aplicaban varias capas de vibrante color rojo, amarillo o azul. Y los decoraban con patrones florales o geométricos. Los juguetes revivirían completamente al terminar en manos de los pequeños, y con la ayuda de su imaginación, se convertirían en parte del mundo infantil. Gracias a la calidad de fabricación, el juguete tradicional a menudo, con un poquito de felicidad y de atención, ha alegrado varias generaciones de niños y ha creado recuerdos compartidos para toda la familia.

 

Aunque hoy se producen alrededor de cincuenta modelos de juguetes, que se pueden comprar principalmente en ferias locales y festivales religiosos, especialmente en el santuario de Marija Bistrica, los artesanos que mantienen la tradición no son los únicos que se preocupan por este arte, sino también el Centro público fundado en Kumrovec. Hoy en día, esta tradición no solo es relevante para la preservación del patrimonio cultural intangible, sino también porque todavía, gracias al esfuerzo y las habilidades de los artesanos, tenemos una alternativa al juguete de plástico que se ofrece en cada esquina, que es impersonal e inadecuado, porque se produce algo ecológico en nuestro propio patio,  a la vez, sostenible, bello y armonioso. Genial, ¿verdad?